
El desempleo experimentó un repunte en Andalucía durante el pasado mes de agosto de 3.394 personas, lo que supone un aumento del 0,64% respecto al mes anterior. Con este incremento estacional, la cifra total de personas inscritas en los servicios públicos de empleo en la comunidad autónoma se fija en 530.256, situándose aun así en uno de los registros más contenidos de los últimos años.
En el conjunto del Estado, el paro registrado subió en 44.419 personas (un 1,92% más), elevando el total nacional a 2.355.918 desempleados. Desde USO Andalucía valoramos que, aunque el repunte responde a la dinámica habitual del periodo estival, la comunidad autónoma ha mostrado una menor tasa de variación mensual en comparación con la media nacional.
Por sectores de actividad, la agricultura presentó una evolución positiva al reducir el desempleo en 869 personas (-2,98%). Por el contrario, el sector servicios concentró el mayor deterioro del empleo al sumar 2.610 desempleados (0,72%), absorbiendo el 77% del incremento total como consecuencia de la finalización de contrataciones vinculadas al turismo, la hostelería y la actividad educativa. La subida se extendió también a la construcción, con 1.082 parados más (2,39%), al colectivo sin empleo anterior, con un incremento de 325 personas (0,54%), y a la industria, con 246 desempleados adicionales (0,86%).
En la comparativa interanual, el desempleo en Andalucía refleja un descenso de 62.355 personas (-10,52%), consolidando una trayectoria continuada de reducción en la serie histórica reciente. En este contexto, la aportación andaluza representa más del 80% del recorte del desempleo del conjunto de España en el último año, donde la cifra global descendió en 70.593 personas.
No obstante, desde USO Andalucía instamos a las Administraciones y al tejido empresarial a articular medidas correctoras estructurales. Consideramos imprescindible frenar la recurrencia a la contratación temporal y a tiempo parcial desmotivado, fórmulas que perpetúan la precariedad laboral. Asimismo, expresamos nuestra preocupación por el sesgo de género que arrastra el mercado de trabajo autonómico, donde el empleo femenino continúa mostrando serias dificultades de consolidación y sin lograr el despunte necesario para revertir la brecha persistente en la comunidad.







