
Bajo una jornada de protesta celebrada hoy frente a la sede central de Vodafone en Sevilla, las delegadas y delegados de Konecta BPO y Castillian han vuelto a salir a la calle para exigir respeto y soluciones reales a la pésima gestión laboral que la empresa mantiene.
Tras la huelga de 24 horas del pasado 5 de enero, la dirección de Konecta continúa negándose a reunirse con los comités de empresa. Mientras tanto, la plantilla sigue acumulando precariedad, estrés y discriminación frente a otras divisiones del grupo.
Entre las reivindicaciones principales, los trabajadores y trabajadoras exigen:
- Fin de los contratos precarios de 18 a 20 horas semanales repartidas en 5 días, sin posibilidad de ampliación.
- Acceso al teletrabajo, un derecho que disfrutan otras sociedades del grupo Konecta, pero que a BPO y Castillian se les sigue negando injustificadamente.
- Cumplimiento de la normativa de vacaciones, vulnerada de forma sistemática por el departamento de Planificación.
- Eliminación de los turnos partidos impuestos, especialmente al consolidar horas, una práctica que rompe la conciliación familiar.
- Cese inmediato de la presión y las sanciones injustas que tratan a las personas como máquinas, no como trabajadores con derechos.
Desde los comités, se denuncia que esta política laboral demuestra el desprecio de Konecta hacia sus plantillas, al mismo tiempo que se llenan la boca hablando de responsabilidad social corporativa.
Las trabajadoras y trabajadores concentrados hoy reclaman una única cosa: dignidad. Porque sin diálogo, sin mejoras y sin respeto, no hay paz laboral posible.







